Ayuntamiento de Santander


Finaliza la segunda fase del despliegue de la gestión inteligente del agua, de la que se benefician cerca de 8.000 santanderinos

03 Ago 2015
imagen Ayto. Santander
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Los ciudadanos pueden consultar a través de una aplicación móvil su consumo de agua cada hora y ver tablas comparativas

Santander ha finalizado la segunda fase del despliegue del proyecto Smart Water en la ciudad, introduciendo la gestión inteligente del agua en varias calles del centro, de manera que son ya cerca de 8.000 santanderinos quienes se benefician de este servicio.

Así lo han explicado hoy el alcalde, Iñigo de la Serna, y el concejal de Medio Ambiente y Movilidad Sostenible, José Ignacio Quirós, que, junto al responsable de Aqualia -empresa concesionaria del servicio de aguas- en la ciudad, Leofredo Pellón, han comprobado el funcionamiento de este servicio.

De la Serna ha explicado que se trata del sistema de gestión del agua más avanzado de Europa y ha precisado que la información que proporcionan los sensores y equipos instalados se incorporará a la plataforma Smart City, el 'cerebro' de la ciudad inteligente, que está a punto de adjudicarse y que aunará a otros servicios municipales, como alumbrado, tráfico, limpieza o basuras, de manera que pueda realizarse una gestión coordinada de los mismos.

Además, ha adelantado que está en elaboración la propuesta de plan integral Smart Water para toda la ciudad, que estudiará las áreas a las que se podría ir ampliando progresivamente este programa tecnológico, además de definir cómo se debería ir implantando, las fases y las inversiones y tecnologías necesarias para ello.

El proyecto Smart Water tuvo una primera fase en el barrio de Nueva Montaña y se ha ampliado posteriormente a varias calles del centro de Santander (extremo este de las calles Antonio López y C/Castilla, Calderón de la Barca, Cádiz, extremo sur de la C/ Lealtad y C/ Isabel II, Méndez Núñez y Navas de Tolosa), que engloban a más de 1.200 usuarios de este servicio, lo que supone unos 3.500 vecinos.

Se desarrolla gracias al acuerdo entre el Ayuntamiento , la Universidad de Cantabria y el grupo FCC , al que pertenece Aqualia, concesionaria de este servicio en la ciudad.

En total, en esta segunda fase, que conlleva una inversión de 260.000 euros, se han instalado 1.229 equipos de telelectura de consumo de los usuarios , así como equipos inteligentes de red que permitirán monitorizar el nivel de saneamiento, la presión de la red y parámetros de calidad del agua, como el cloro, la turbidez y el PH; y se van a colocar también sensores en la red de saneamiento.

Esa información, que se recoge en un cuadro instalado en la plaza de Machichaco, se hará visible para todos los ciudadanos en un panel informativo que se instalará próximamente en esa misma plaza.

De esta manera, y tal como ocurre ya en el barrio de Nueva Montaña, se puede conocer exactamente el funcionamiento del sistema de abastecimiento de agua y de saneamiento del barrio, tanto a nivel general como de cada usuario, que puede consultar, a través de una aplicación móvil, su consumo de agua cada hora, así como ver tablas comparativas por períodos de tiempo, por ejemplo, con respecto al mes anterior.

Quirós ha apuntado que estos datos son interesantes para el usuario puesto que recibir información de su consumo horario, que puede comparar con el del resto de la zona o con el que realiza con carácter semanal o mensual, le puede servir, además, para detectar posibles fugas o consumos anómalos e incluso como concienciación del propio ciudadano, que pueda plantearse reducir su gasto de agua, a la vista de los consumos que tiene.

Más de 1.250 descargas de la APP Smart Water

El concejal ha explicado que, en julio de 2014, se lanzó la aplicación móvil Smart Water, que ha tenido desde entonces más de 1.250 descargas, y que permite a todos los usuarios del servicio para darse de alta o de baja en el servicio, cambiar de titular o recibir avisos, como cortes de agua programados, averías, conocer la calidad del agua, etc.

Por su parte, quienes viven en el barrio de Nueva Montaña y en las calles del centro en las que se ha desarrollado esta segunda fase podrán consultar los datos relativos a su consumo y a la calidad del agua que reciben en sus hogares, hacer comparativas de las curvas de consumo y recibir alertas de consumos anómalos, que pueden suponer indicios de fugas de agua.

En esta nueva fase del proyecto también se plantean una serie de mejoras sobre la APP para dispositivos móviles que ya existe, con el fin dotarla de una mayor funcionalidad e interacción con los aplicativos al ciudadano.

De esta manera, con el desarrollo de la segunda fase, cualquier vecino podrá, mediante la APP, consultar parámetros de interés de la red de agua mediante la lectura de códigos BIDI o NFC distribuidos por la ciudad o pedir asistencia técnica, ya que desde la aplicación, el ciudadano tendrá la capacidad de solicitar una llamada por parte de la gestora de la red de agua para solventar cualquier incidencia en su suministro, o consultar gráficos con información de interés de la red de agua.

Para los usuarios registrados, es decir, aquellos donde se despliega la sensorización, se ha mejorado la aplicación, de manera que además de poder consultar su consumo, la calidad del agua, la presión del sector y sus variaciones o ver posibles incidencias se les dota de la capacidad de visualizar el consumo de agua en forma de contador virtual.

Asimismo, se quiere dar un paso más con los avisos a los ciudadanos registrando nuevos tipos de alertas, como campañas, puestas al cobro del recibo, etc.

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