Ayuntamiento de Santander


La Caridad renueva la planta baja para modernizar las instalaciones y ofrecer un mejor servicio

05 Mar 2019
Renovación planta baja residencia La Caridad
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Las obras han afectado a una superficie de unos 400 metros cuadrados en la que se distribuyen la recepción del centro, la capilla, varios despachos y aseos, y un almacén.

La residencia La Caridad de Santander ha renovado toda la planta baja del centro para modernizar las instalaciones y ofrecer un mejor servicio y mayor comodidad tanto a los residentes como a visitantes y trabajadores.

La alcaldesa, Gema Igual, ha visitado hoy las instalaciones junto a la directora de la residencia, Soledad Berasategui, y trabajadores y residentes del centro, a los que ha felicitado por la mejora que suponen las obras que acaban de ejecutarse.

Los trabajos han afectado a una superficie de unos 400 metros cuadrados en la que se distribuyen la recepción del centro, el hall de acceso, la capilla, varios despachos y aseos, y un almacén.

El objetivo ha sido aumentar el confort para todos los usuarios, mejorando a la vez el aprovechamiento de la luz y el ahorro de energía, y actualizando el mobiliario y decoración de estos espacios.

Igual ha destacado la apuesta de la residencia La Caridad por mejorar siempre el servicio que presta a los usuarios y su preocupación constante por contar con unas instalaciones modernas para una atención de calidad.

Ha ensalzado además la labor que viene desarrollando la entidad, en sus más de cien años de vida, para el cuidado de los mayores de Santander, con una marcada vocación de servicio orientada especialmente a los más desfavorecidos.

La alcaldesa ha agradecido a toda la plantilla del centro y a los voluntarios la dedicación con la que desarrollan su labor, y ha trasladado a los residentes el cariño de los santanderinos. “Nuestra sociedad necesita de sus mayores. Ellos pueden ayudarnos, desde su experiencia y volviendo la vista atrás, a construir el futuro juntos”, ha afirmado.

Por último, ha mostrado a la dirección del centro el respaldo del Ayuntamiento de Santander, que considera a la residencia La Caridad “un referente, por su historia, por su trayectoria y por la calidad de la asistencia”, motivos que llevaron a concederle la Medalla de Oro de la ciudad en el año 2016, coincidiendo con la celebración de su centenario.

Modernización de las instalaciones

El proyecto que acaba de ejecutar el centro en la planta baja ha incluido la renovación de las instalaciones de iluminación, telefonía, megafonía, datos, domótica y equipos informáticos de control de accesos y movimientos, aprovechando además para la implantación de alumbrado LED que contribuya al ahorro energético.

Asimismo, se han cambiado los acabados y sanitarios de los aseos, se han modernizado todos los despachos para que sean más amplios y luminosos, y se han sustituido algunos tabiques y puertas por mamparas de aluminio y cristal con el fin de dar mayor luminosidad y evitar la fuga de calor a través de los accesos del hall.

En cuanto a la capilla, se ha renovado siguiendo la línea del resto de la planta y se han restaurado las vidrieras tanto de la puerta de acceso como de la separación con la sacristía, dejando un espacio más amable para su visita.

Los trabajos se han completado con el cambio de la decoración, introduciendo papeles pintados, zonas con grandes fotografías en los despachos y nuevo mobiliario en la zona de recepción y hall.

Además, se han colocado zonas de pantallas para interactuar tanto con los propios residentes como con los visitantes, y que servirán también de zona para avisos y notificaciones.

Residencia La Caridad

La residencia La Caridad cuenta en la actualidad con más de 12.000 metros cuadrados que acogen una residencia, con capacidad para 271 personas, y un centro de día, con 40 plazas

Presta servicios de carácter sanitario, psicosocial y general (atención médica, cuidados de enfermería, control y seguimiento de tratamientos, medidas higiénicas, etcétera).

Trabaja también en la prevención de síndromes invalidantes, con el fin de obtener el máximo nivel de autonomía posible; y dentro de los servicios asistenciales incluyen trabajo social, terapia ocupacional, fisioterapia y psicología.

Entre otras terapias y técnicas, el equipo de La Caridad realiza actividades de musicoterapia y terapia cognitiva, actividades con ordenador y de psicoestimulación.

La Caridad celebró en 2016 el centenario de su reconocimiento como ‘entidad benéfica de carácter particular’, que tuvo lugar en el año 1916, si bien sus orígenes se remontan a 1890, cuando el Ayuntamiento de Santander creó un pequeño asilo para mendigos y niños abandonados en el antiguo hospital municipal de Calzadas Altas.

En 1903 un incendió acabó con el asilo, que hubo de ser reconstruido y reformado y diez años más tarde, en 1913, el Ayuntamiento encargó su gestión a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, cuya orden prestó servicio en el centro hasta 2002.

A partir de 1916, el centro desarrolla una ingente actividad asistencial, dirigida primero a niños y personas necesitadas y, posteriormente, al cuidado y asistencia a personas mayores.

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