Servicio de Bomberos del Ayuntamiento

La ciudad de Santander ha sufrido desde sus orígenes, y en varias ocasiones, la destrucción provocada por el fuego. Están documentados los muy graves de 1340 y 1435 además de otros menores. Muchos de ellos acentuados por el viento sur hacen que se extremen precauciones, como cuando en 1535 se dispone: "…cuando arrecie el viento, se pongan cuatro guardas que velen toda la noche de a dos, y cada vecino lleve una cántara de agua, cuando menos."

Es en los primeros años del reinado de Isabel II cuando se dan los primeros pasos en la organización de los modernos Cuerpos de Bomberos en toda España. En nuestra ciudad se comienza con una Compañía de Artilleros-Bomberos en 1834, y a lo largo del S. XIX sufrirán diversas reorganizaciones hasta llegar a ser un servicio más que el municipio pone a disposición de los santanderinos.

Explosión Cabo Machichaco

El 3 de noviembre de 1893 explota el vapor "Cabo Machichaco" segando las vidas de más de 500 personas y dejando más de 2000 heridos. Perecieron las máximas autoridades civiles y militares de la época, así como cerca de la mitad de la plantilla de bomberos existente y la única bomba de vapor en uso.

Este trágico suceso marcó un punto de inflexión en el sentir de los santanderinos y su ayuntamiento.

Como consecuencia de ello, se reorganiza, dota y mejora de forma estable el Servicio Municipal contra Incendios, siendo designado el arquitecto municipal Valentín Ramón Lavín Casalís como primer director técnico del Cuerpo de Bomberos, llegando hasta nuestros días a la persona de Ricardo Gutiérrez López-Vázquez.

A raíz de ello, la iniciativa popular logra que se forme en 1894 el Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios, el primero de la península.

El 10 de junio de 1897 se inaugura el desaparecido Parque del Río de la Pila, obra de Lavín Casalís, que estuvo en uso hasta 1959, cuando las dependencias se trasladan al actual Parque de Cajo. Casalís también es el arquitecto del Parque de los Bomberos Voluntarios en la Plaza de Numancia.

Tras la tragedia se compran dos potentes bombas de vapor, las mejores de la época, que fueron reforzadas por la magnífica bomba-automóvil "Merryweather" de 1912; año de finalización de las obras del Palacio de la Magdalena y el comienzo del esplendor santanderino con los veraneos de la Familia Real.

Esta máquina se mantuvo activa con el transcurso de los años, destacando en el incendio de 1941 donde estuvo funcionando varios días de forma ininterrumpida. Fuera del servicio activo, colaboró en la extinción de los rescoldos del incendio del "Palacio Macho" de 1971.

Entorno Iglesia de los Jesuitas

El incendio de la Ciudad de febrero del 41 supuso la pérdida de gran parte del patrimonio histórico y cultural, la desaparición de 37 calles, 400 edificios, 2.000 viviendas. La estimación de daños en pesetas de la época superaron los 85 millones. Desaparecieron 14 hectáreas, casi un tercio de la ciudad consolidada. Más de 10.000 personas, de una población cercana a 100.000 habitantes, se quedaron sin hogar.

A la extinción de este descomunal incendio se fueron sumando Cuerpos de Bomberos de diversas ciudades como Torrelavega, Bilbao, Burgos, San Sebastián, Valladolid, Palencia, Oviedo, Gijón y Madrid. El ejército realizó la voladura de varios edificios para detener el avance del fuego en la zona de la calle Tantín.

No hubo desgracias personales a excepción del bombero madrileño Julián Sánchez.

Este hecho, por las penurias de la posguerra, no tuvo repercusión en la mejora tanto material como humana, hasta el traslado del viejo Parque del Río de la Pila a las nuevas instalaciones de Cajo en 1959.

Durante la segunda mitad del S. XX destacan algunos servicios como el Coliseum de 1952, el ya referido Palacio Macho de 1971, Depósitos de CAMPSA en 1989 y los derrumbes del Hotel Bahía de 1992 y Valdecilla de 1999.

Este Cuerpo ha colaborado en minimizar el alcance de los atentados terroristas sufridos en la Ciudad.

Desde su creación, el Servicio Municipal de Bomberos de Santander siempre ha prestado y prestará su ayuda y colaboración fuera del municipio cuando ha sido requerido, aún a costa de pérdidas humanas propias (Heras, accidente 1929 Angel Roviralta y José Hoyuela; Heras, accidente 1937 Agustín Castillo). Así como el reconocimiento con la medalla de oro de la ciudad de Santurce en 1967 por la ayuda en el incendio de Petronor de dicho año. Otro gran galardón del Cuerpo es una condecoración concedida por la Cruz Roja, por un destacado servicio en 1899 en Santander

En un breve futuro, se ocupará un nuevo Parque en construcción en Ojaiz, instalaciones pensadas para las necesidades actuales y futuras donde poder seguir sirviendo a nuestra ciudad.